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no hagas siempre lo mismo.

Albert Einstein

miércoles, 17 de marzo de 2010

Normas de cortesía


1. Elabora un listado con las normas de cortesía que consideres más imprescindibles tratar con el alumnado.
Proponemos las siguientes normas de cortesía, en torno a:

- Pedir permiso para entrar en un aula, despacho... "Se puede".

- Hablar con respeto a las personas mayores, profesores... Formulas como usted, "señorita".

- Dar las gracias y pedir las cosas por favor. Por ejemplo, me puedes prestar las tijeras.

- Al entrar en una habitación o cruzarse con alguien conocido, dar los buenos días o las buenas tardes, saludar o pedir permiso para entrar.

- No hablar gritando. mantener un tono de voz acorde con la persona con la que hablamos y el entorno.

- Normas de cortesía en la mesa. Sobre este aspecto vamos a realizar el role-playing.

2. Realiza un role-playing en el que se trabajen alguna de estas normas.

Para esta actividad planteo el siguiente role-playing o mini teatro. Para poder elaborarlo he leído un artículo de la página, sobre las normas de cortesía en la mesa. Lo utilizado, para tener en cuentas aquellas de las que hace referencia.

http://www.arecetas.com/cm/normas-de-cortesia.html


Narrador/a: Alberto como siempre llegaba tarde a la hora de colocarse en la mesa. Su madre lo había estado llamando, pero el seguía y seguía jugando con el ordenador. Y apuraba y apuraba los minutos, arañando las manecillas del reloj.

La madre de Alberto, Lucía había estado cocinando. Ponía gran esmero en la higiene de su casa y en la forma de cocinar los alimentos. Estaba muy concienciada con ésto con objeto de prevenir enfermedades o infecciones de estómago por ejemplo. Una vez en una hamburguesería cogieron una infección de estómago. Y se pasaron días como los dragones, vomitando fuego sin parar.

Alberto se sentó a la mesa y su madre le preguntó:

- Lucía: ¿Te has lavado las manos hijo?- dijo la madre de Alberto.
- Alberto: No, mamá... ¡siempre con lo mismo! ¿Qué más dará? Las tengo limpia.
-Lucía: No es así, parecen limpias, no saben bien, por eso no están limpias. Cogerás microbios.
-Alberto: ¿Cómo voy a coger algo que no veo?

Narrador/a: Alberto, cuando se ponía así era muy cansino, así que la madre sentenció como todas las madres hacen cuando saben que tienen razón pero se quedan sin argumentos.
- Lucía: ¡Vas y te lavas las manos!
- Alberto: ¿Por qué?
- Lucía: Porque lo digo yo y punto.

Narrador/a: Alberto, captó que su madre ya se había enfadado lo suficiente, en fin... era mejor hacerle caso. Justo cuando ponía los ojos mirando al techo, era la primera señal de que podía estallar algo grande. Se lavó las manos rápidamente y se volvió a sentar a la mesa.

Al sentarse en la mesa. Se dio cuenta de que tocaba pollo al horno. Era su plato preferido, sobretodo cuando iba acompañado de patatas. No sé, pero su madre se había puesto a llevarle la contraria o qué. Con verduras. El pollo al horno sin patatas y con verduras no pegaba nada de nada. Miró a su madre con cara de pocos amigos.

Antes de que el chico pudiera decir nada, la madre atajó para mediar las palabras que venía de camino.

- Lucía: Si son verduras. Luego hay natillas de postre. Bueno en el caso de que te comas las verduras... porque ya sabes... si no tengo hambre para las verduras...

-Alberto: No tengo hambre para las natillas. - acabó Alberto casi tarareando.

Narrador/a: Su madre se sabía todo los trucos... No había quien la pillara. Esto pintaba regular. Bueno. Puso mala cara y comenzó, cuanto antes acabase con ellas mejor. Lo cierto es que tenía bastante hambre. Eso y la charla de la maestra Paca sobre el hambre en el mundo, le hizo ver lo afortunado que era al comerse las verduras, aunque no le gustasen. hay quienes no tienen verduras, ni pan... ni agua... Mientras comía, le venía una imagen triste a la cabeza de un niño hambriento encima de una gran montaña de basura. Era desolador. Comío y comió...

Su madre tuvo que regañarle un par de veces, estaba cogiendo una velocidad zampándose las verduras. No cabía en su asombro. Estuvo parpadeando varias veces... Si era real. Se estaba comiendo las verduras.

-Lucía: ¡Hijo, no sé qué te ha dado, pero no es bueno comer tan rápido te va a sentar mal! Por si fuera poco es de mala educación comer tan rápido....!
- Alberto: Lo siento mamá... - En ese momento se atragantó y salió disparado al cuarto de baño a beber agua y sacarse la verdura atascada... - ¡Uf, casi me ahogo! Tengo que comer despacio, comer despacio!
- Lucía: ¿Hijo estás bien?- la madre se levantó para ir detrás del niño, pero este ya andaba de vuelta por el pasillo, con las lágrimas un poco saltadas por el esfuerzo...
-Alberto: SI, si. Todo mejor.

Narrador/a: Una vez pasado el incidente, Alberto se dispuso de nuevo a comer. Su madre le había enseñado que no debía dejar las manos debajo de la mesa. Cuando era chico, lo hacía con frecuencia, le encantaba jugar con la servilleta. Tampoco, debía poner los codos sobre la mesa. Su madre le comentaba, que así parecería un tabernero. Y estaba fuera de gusto.

Esa última parte le costaba más trabajo. Es más cómodo comer con los codos apoyados. Su madre, para que no olvidara esta cuestión, se había inventado un pareado:

- Lucía: ¡Con los codos en la mesa no hay bocado! - así siempre se acordaba. Cuando iba a casa de Alfredo, se acordaba de esta frase y sonreía. Nadie sabía por qué. Pero el sonreía igualmente.

Narrador/a: En ese momento también se acordaba de cuando se quedaba en el comedor del colegio y algunos de sus compañeros de mesa escondían comida en las servilletas o debajo de la mesa, la pasaban al plato de al lado.

Las monitoras las regañaban de lo lindo y los castigaban luego... Una vez le preguntó a su madre por qué eso no estaba bien:

- Alberto: Porque está mal pasarse la comida o dejarla en la servilleta...
- Lucía: es de mala educación.
- Alberto: Pero ¿por qué mamá?
- Lucía: Lo primero que en la mesa no se juega... mientras se come no... Y segundo... imagina que le entregas a la seño Paca una redacción y se rie de ti, o hace un avión con ella... A que no te gustaría nada... Te sentaría mal ¿si o no?
- Alberto: Si... Claro... Me sentaría mal...
- Lucía: Pues cuando haces esas cosas en cierto modo estás subestimando la comida del cocinero o de la cocinera... ¿Lo entiendes?

Narrador/a: Alberto se quedó un tanto pensativo... Ahora si lo comprendía mejor... No del todo, pero algo mejor sí.







NORMAS DE CORTESÍA EN LA MESA.

1 comentario:

  1. Desde mi punto de vista, podemos establecer las siguientes normas de cortesía para tratar con los alumnos/as en clase:
    1.- Pedir las cosas por favor.
    2.- Dar las gracias cuando sea necesario
    3.- Escuchar con respeto los comentarios de los demás compañeros/as de la clase y de los maestros/as.
    4.- Respetar los comentarios de los demás, aunque no consideres que sean adecuados, desde tu punto de vista.
    5.- Valorar las aportaciones de todos tus compañeros/as ante cualquier aspecto.
    6.- Animar a participar en los eventos del colegio a los demás, haciendo que vean que son tan válidos como los demás.

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